El camino de la vida. Estas noches de verano, pero de verano de verdad, cuando aprieta el Lorenzo aprieta de firme, y crees al abrir la puerta que te has dejado el horno encendido, son las ideales para conciliar el sueño, de puro agotamiento con la lectura de un buen libro, a ser posible un viejo conocido. No se si hablo por mi propia querencia, o bien, a algunos de vosotros os ocurre como a mi, que releer, volver a leer un libro que leímos anteriormente, si el escrito lo vale, tiene un plus, un añadido de reconocimiento, de algo conocido que aprendimos a amar, puede que hacer largo tiempo. Como digo hace pocas noches cayó de nuevo en mis manos una vieja edición de El camino, del maestro Delibes. Una edición de Ediciones Destino, sin duda barata, una de esas ediciones en rústica, pero con una portada de diseño meritorio. Al menos a mi, así me lo parece. El papel, es barato, de estos que apenas en un lustro amarillean, y en cuatro décadas, que son las que aguanta el volumen y...